
- Editor: ANAGRAMA
- Disponible en: E-book, Tapa Blanda
- ISBN: 9788433972590
La noche del cazador es la historia de una familia, mejor dicho de sus hijos, quizá nos podríamos centrar en el hijo mayor, al que su padre le ha contado una cosa, algo que tod@s quieren y que su secreto les puede costar la vida.
Empiezas conociendo a la familia, las circunstancias en las que están inmersos y el libro te va atrapando, quieres saber qué va a pasar, no puedes parar hasta que lo terminas. Es una novela corta que me ha encantado, se lee fácil y te mantiene entretenido, que más puedes pedir…pero esta es solo una opinión…y tú qué opinas???
PD/ Me he enterado de que hay peli…habrá que verla.
http://www.filmaffinity.com/es/film488593.html

Sinopsis:
Son los duros años de la Depresión y Ben Harper, un padre de familia que un día se hartó de tanta miseria y asaltó un banco, espera en la cárcel a que lo ejecuten. Habría obtenido una pena menor si hubiera dicho dónde escondió el dinero, pero se ha negado obstinadamente a confesarlo. Comparte celda con Harry Powell, conocido como el Predicador, un enigmático personaje que lleva tatuadas las palabras «amor» en los dedos de una mano y «odio» en la otra, y está detenido por un delito menor. Ben está casado con Willa y tiene dos hijos, John y Pearl. Los niños estaban con él cuando le detuvieron y saben dónde está el dinero del robo, pero han jurado no decirlo a nadie. Ben morirá en la horca y el Predicador, una vez cumplida su condena, llegará un día al pueblo donde malviven Willa y los pequeños John y Pearl…
En 1955, Charles Laughton, un actor británico de inmenso talento, realizó la que sería su única película como director, La noche del cazador. Ominosa y hermosísima, la película es el resultado del afortunado encuentro de un grupo de talentos que coincidieron en una obra de arte mítica que ha fascinado desde entonces a generaciones de aficionados al cine. Robert Mitchum, en el cenit de sus dotes interpretativas, encarnaba al Predicador, y las magníficas Shelley Winter y Lilian Gish le daban la réplica. Pero en el origen de aquella película de culto estaba la espléndida novela de David Grubb, publicada en 1953. Notable combinación de realismo casi expresionista y fábula gótica, debe su encanto aterrador tanto a su atmósfera enrarecida y onírica como a su perverso suspense, propio de la mejor novela negra americana de la época…
