Este libro, Cipriano, el vampiro vegetariano, se lo he leído varias veces, a mis hijos antes de irse a dormir.
Es la historia de dos hermanas que conocen a Cipriano un vampiro muy singular. Primero que es alemán, se traslada aun pueblo de Madrid, pudiendo irse a Mallorca con sus congéneres (alemanes digo), es un manitas y de paso… es vegetariano.
La historia es entretenida y dinámica, me encanta cuando terminas un capítulo con el ¿Qué pasará? y los peques te suplican que sigas un poco más… jejeje
Tiene ratos de intriga, aventura y situaciones cómicas que les encanta.
Por ponerle una pega (de adulto), es un poco sospechoso que en todas las situaciones de aprieto el MacGiver con colmillos se saca un chicle de «noseque» o un «lanzaleches» y lo soluciona, pero oye, a los críos les mola y es lo que importa. Pero esta es mi opinión.. y tú qué opinas?

SINOPSIS:
Irene y Sofía son dos hermanas de nueve años que viven en un pequeño pueblo de Madrid. Un día, un niño alemán y su tío, un gigante pelirrojo, vienen a vivir a una vieja torre que hay junto a las pistas de baloncesto. Las dos niñas se hacen amigas de Cipriano, el nuevo y misterioso vecino.
Pronto descubren que su amigo no es un niño normal, si no que se trata de… ¡Un vampiro! ¡Arrggggh! y encima es un vampiro vegetariano. ¡Vaya historia más rara!
Juntos, los tres amigos correrán un montón de aventuras y se enfrentarán al alcalde Gilberto Ruiz Faraón y al malvado Duque Urdangandrón, que quieren hacerse con el control del pequeño pueblo y llenarlo de casinos, rascacielos, un aeropuerto, un club náutico en la charca del tío Manolo y una autopista que va desde la panadería hasta la farmacia.

